jueves, 6 de enero de 2011

MY.CC ♥

- ¿Sabes qué? Dónde las dan, las toman y si quiere darme celos, lo mismo haré yo.
- No lo hagas. La mejor forma de tenerle detrás tuya, es pasar de él, aunque no te lo creas. Lo único que parecéis dándoos celos el uno al otro es parecer un par de críos, y así no vais a ninguna parte desde hace meses. Además, ¿crees que no se nota? El otro día hiciste un comentario, hecho aposta y lo sabes, porque él estaba delante, y se notó muchísimo; todos nos dimos cuenta que era por joderle, y así no ganas nada.
- Me da igual; yo voy a pasar de él. Hace muchísimo tiempo que no le hablo, que no le mando mensajes.. Yaiza, ¡estoy cansada! Voy a hacer lo que me da la gana porque estoy cansada de ser yo siempre la tonta.
- Por supuesto, eso es lo que tienes que hacer: lo que te de la gana, no lo que a él le joda.
- Es él el que tontea con todas mis amigas, mis propias amigas.
- Sabes que conmigo, por lo menos, no va a pasar absolutamente nada. Confía en mí. ¿Recuerdas lo que decíamos cuando me intentaban poner celosa aposta a mí? Que era triste, ¿no? .. Pues no seas triste tú, no lo hagas. El ego ya se lo suben las demás, ¿quieres que te vea como a las demás?
- ¿¡Y cómo hago para que se de cuenta de que no le quiero en mi vida!? El otro día conseguí pasar de él, fui fuerte.. pero me estaba muriendo por dentro.
- Pues a lo mejor, si eso fuera cierto, se daría cuenta. ¿Por qué crees que las personas vuelven a nuestra vida cuando ya no nos importan? Porque el arrepentimiento siempre llega tarde.. Si todo fuese tan fácil como fingir, todos seríamos felices.
- Ya, pero él siempre va a pensar que estoy ahí, y no sé como hacer para que eso cambie..
- Te lo acabo de decir. Lo sabe porque se te nota en la mirada, en la forma de hablar.. en todo. No puedes mirar a los ojos a una persona que importa y mentirle diciéndole que no es así.
- ¡Pero es que no quiero mirarle a los ojos, Yaiza! No quiero hablarle, no quiero que me hable, que me mire.. porque cada vez que me mira y me sonríe siento que se me cae el mundo encima por no poder darle un beso, porque sé que después voy a sufrir.
- Pero vamos a ver, Claudia, ¿no te das cuenta de que estás intentando solucionar un problema que en millones de años de evolución no se ha resuelto?
-Ya, pero necesito que piense que no le quiero, necesito que lo piense.. Es más, es que te juro que lo va a pensar.
- Lo mejor de todo esto.. es que me lo dices a mi, ¿sabes? Como si yo pudiera resolverte el problema.. como que si yo pudiera resolverte el tuyo, no iba a estar por ahí con la persona que más quiero en este mundo.
- Ya lo sé, joder, ¡es que somos estúpidas! Pero esa persona se piensa que tú te estás olvidando de él y que ahora estás bien con otra persona. Eso es lo que yo quiero que piense él..
- ¿Y cuánto me va a durar? Hasta que vea que lo mío con el otro se acabó.. Además, aunque esté con otro, o eso piensa él, ¿crees que no sabe que sigo ahí? ¡Por supuesto que lo sabe! Cuando consiga pasar un 99% de él, volverá, ya lo verás.. cuando sea tarde, como siempre.
- Se van a arrepentir, ya lo verás. No quiero que me tenga nunca más, aunque me muera de ganas, te lo prometo..
- Eso me dices hoy, pero mañana me pedirás que os deje solos de nuevo.. y lo sabes.
- Esta vez no, quiero pasar, quiero aguantar y si quiere algo que vuelva; pero que vuelva de verdad.
- ¿Y qué te crees, que yo no sé que algún día esa persona se arrepentirá de no haber estado con la persona que más feliz le ha hecho en toda su vida, osea yo? - palabras textuales suyas - Pues claro que lo hará, algún día.. pero será muy tarde.
- Yaiza, ¿y si no es así? ¿Y si vuelves a caer como una tonta?
- Puede ser.. pero mira, tu caso y el mio son diferentes en una cosa. Yo sé por qué la persona que quiero no está conmigo. ¿Tú sabes por qué él no está contigo?
- No, pero tampoco sé si yo estaría con él..
- Pues eso es lo primero que debes averiguar, porque entonces, quizás estés perdiendo el tiempo. Sí no sabes si estarías con él, ¿qué es lo que quieres? Tanto sufrimiento, tanto aguantar.. ¿con qué fin?
- ¿Tú sabes si estarías dispuesta a estar con él, por mucho que le quieras, sabiendo cómo es, y lo que le hizo a su novia.. contigo? ¿Serías capaz?
- Si y no; si, porque si lo hizo era porque su novia no le hacía feliz, y yo sí, aunque.. no, porque no me fiaría de él, sé como es y como tontea con todas..
- Es que yo no podría fiarme de una persona como ellos, sería imposible; me comerían los celos..
- Ya, ¿pero sabes qué? Que eso también nos sucede ahora.. Mira, ¿sabes qué? ¿Quieres oír una frase genial?

"Y lo que ha de ser, será y el tiempo abre otros caminos..
Y si has de volver, vendrás con ganas de sentirte mío."

Y ahora es cuándo te das cuenta de por qué me quieres tantísimo: porque siempre tengo la respuesta adecuada para todo, ¿a que sí?
- ¡¡Sí!! Y porque estas conversaciones no puedo tenerlas con nadie más. ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!
- ¿Por qué?
- Por estar siempre que te necesito.
- Siempre ha sido igual al revés.


. TE QUIERO ♥

lunes, 27 de diciembre de 2010

ReCalls ♥

Nunca me voy a olvidar de ese primer día, ese día sin intenciones de nada, de ningún tipo, viendo mi serie favorita con esos parrafos tan profundos y yo cada dos por tres diciendo "Esto va al tablón" y mientras él abrazado a mi tan cariñoso como siempre, haciendome cosquillas y yo acariciándole el pelo. De repente coje y me da en la cabeza y me giro... "¿Eres tonto?" a una distancia de tres centímetros de su boca y cuando me quise dar cuenta ya nos estabamos dando el primer beso. ¡No me lo podía creer! No me imaginé que fuera a pasar, da los besos como en una película, poco a poco, acercandose despacito y eso... eso me encantaba.
Más tarde llegó la hora de bajarse abajo, a la calle de detrás de mi casa, el primer día de tantísimos que hemos ido... agarrándome por detras de la cintura mientras andábamos. Desde ese primer día ya parecía que no podía haber nada malo, era un puñetero cielo y estaba deseando volver a estar con él a solas...
22.M

domingo, 26 de diciembre de 2010

MY♥CC

Una mañana normal, como cualquier otra, sin demasiadas ganas de ir a clase, muriendo de ganas de verlos... Unas risas, una pizza... y un mensaje enviado. La invitación ya ha quedado en el aire, y sólo nos queda esperar; esperar a que pasen los sesenta minutos que nos quedan para quizás volver a verles. La hora más lenta del mundo… seguimos esperando. Empezamos a perder la esperanza; "no van a venir" pero nunca del todo; "seguro que lo hacen, cinco minutos más..." y cinco segundos más tarde, ahí están... Suena el timbre e instintivamente nos ponemos de pie, y ambas nos miramos, nos sonreímos; felices, nerviosas, como dos niñas al ver los regalos al pie del árbol de Navidad. Convencidas de que son ellos, nos abrazamos, saltamos y gritamos como dos locas... y entonces abro la puerta, y suspiro en silencio sin que lleguen a darse cuenta. Pasan y saludan, tan normal como siempre, ignorando nuestra evidente euforia. Y nosotras les miramos, nos sonríen y nos quedamos como tontas mirándoles, porque es lo más bonito que podemos hacer.
Y de repente, con la excusa de que parase de hacer ruido con un cojín me da la mano, como siempre él y sus malditos ruidos. Me la suelta y me la pone encima de su pecho y disimuladamente nos empezamos a acariciar. Llega la hora de irse, la peor hora de todo el día… no quiero que se aleje de mi lado. Todo es tan sumamente perfecto cuando esta cerca de mi lado.
Le veo irse por la puerta y de repente llaman otra vez… “Voy yo…”, “¿Cómo se abre la puerta de fuera?” Aún sin querer abrirle le doy a ese maldito botón y le digo adiós aunque mis ojos le estaban pidiendo a gritos otra cosa. Me giro y me coge del brazo… ¡Cómo no! Que iba a hacer si no era quedarse a milímetros de mi boca y pedirme un beso, yo me resigno aunque me muera de ganas, aunque no quisiera hacer otra cosa en ese preciso momento que rozar sus labios. “Dame un beso…”, “¡No! El que algo quiere…”, “No me lo digas que lo se… Algo le cuesta ¿no?” y me sonríe y con un simple “luego te llamo” espero ansiosa a volverle a ver, y que llegue el momento en que mi móvil suene y que sea él porque aún no se ha ido y ya le echo de menos.